David Navarro López

vor 5 Jahren · 3 min. Lesezeit · visibility ~100 ·

chat Kontakt mit dem Autor

thumb_up Relevant message Kommentar

Esos locos bajitos

Esos locos bajitosQue no haría uno por sus hijos. 

Somos capaces de forjar nuestro carácter, conducta, hábitos, cambiamos cosas por ellos que no haríamos por nosotros mismos. 

Nos sentimos bien por ello y nos hace mejores personas, indudablemente. 

Pero por desgracia, con eso sólo no basta para hacer de nosotros unos buenos padres.



Pese a que las pasadas generaciones nos han dado ejemplo procurando un mundo mejor para sus hijos, esto ha dejado de ser así en nuestro caso. No me refiero al medio ambiente, la economía o la política.

Esas cosas van y vienen, y sobre ellas los padres podemos tener más o menos influencia. La herencia que les dejamos es mucho peor. La desintegración familiar, el desamor, el egoísmo por nombrar algunas.

Tenemos un pasado en el que el respeto a los mayores era algo sagrado. Y en la mayoría de los casos, no nos ha ido tan mal cultivar esa virtud.

Esos locos bajitos

En los últimos 20 años surgieron sicólogos de renombre que apostaban por no reñir a los niños para no mermar su creatividad, no negarles nada para no causarles traumas, y por supuesto, no castigarlos y mucho menos darles un “pescozón”, sino más bien razonar con ellos.

Y hemos caído en el extremo contrario, en el que el mundo entero les pertenece, es su territorio de juego sin trabas, y pobres de nosotros que digamos lo contrario. 

Sacudirle a tu propio hijo, por mucho que se lo merezca, en algunos países, está penado con cárcel y orden de alejamiento.


De ahí que cada vez más restaurantes, aerolíneas, hoteles, cines y en general lugares de ocio, están colgando el cartel de “Niños NO”. Le duela a quien le duela, hay que reconocer que algo de razón llevan.

Los hijos: esa arma arrojadiza

Un proceso de separación conyugal es un derecho. Eso nadie lo niega. Pero los hijos también tienen derechos: a ser felices, a no ser manipulados o utilizados a fin de herir al “ex”… en fin, los que leéis esto ya sabéis de que hablo, por activa o por pasiva, pero lo peor es:

¿Qué lección aprenden de sus padres esos niños? ¿En que se van a convertir de mayores viendo ese ejemplo?

El síndrome del niño emperador

Esos locos bajitos

“Lo quiero todo, y lo quiero ahora” (o si no, te voy a montar el pollo hasta conseguirlo).

Y cedemos. Cada vez más. 

Nos puede parecer que darles todo lo que quieran les va a satisfacer. 

Pero no. 

Nada es suficiente.

Lo que en muchos casos sucede, no es que quieran “algo”. 

Lo que en realidad buscan, en la mayoría de los casos, es la atención de los padres, a costa de lo que sea. Como son niños, y por tanto inexpertos, no conocen el concepto de la mesura. Por eso quieren nuestra atención, toda y todo el tiempo, y les cuesta entender que ellos no son el centro del universo. 

En realidad, buscan una cosa que todos buscamos. Sentirse ser amados. 

Y eso no se consigue dándoles atención absoluta, sino de calidad. O al menos, así me lo aprendí yo de mis padres.

LOS NIÑOS TIENEN DERECHOS... Y TAMBIÉN DEBERES.

Si, si, deberes, y no los del cole.

Cito del Código Civil Español vigente, artículo 155

Los hijos deben: 
1. Obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad, y respetarles siempre. 
2. Contribuir equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella.

Aunque podríamos entrar en las consecuencias legales de faltar a esos deberes, que las hay, a mi modo de ver son más importantes para este post las consecuencias morales de no enseñar a los hijos que junto con los derechos, también hay deberes.

Y eso es algo que van a necesitar toda su vida, les guste o no, así que cuanto antes lo aprendan, mejor les irá. Tanto a mí, como a todos los que leéis esto, nuestros padres nos enseñaron así, y no nos fue tal mal ni tuvimos traumas por ello.

No os podéis perder la conferencia de Juez de Menores D. Emilio Calatayud en un taller sobre ciberacoso y delitos violentos cometidos por niños y adolescentes https://www.youtube.com/watch?v=JNPTFYpcyxI

Ante todo, quiero dejar una cosa clara. Me encantan los niños. Tengo una hija de 26 años que he criado sin la ayuda de su madre desde que mi hija tenía 12 años, con el valiosísimo apoyo de mis padres, y es una mujer hecha y derecha, autosuficiente y muy madura.

A ella le dedico este post y esta canción de Serrat

https://www.youtube.com/watch?v=zn134DMTtbY

thumb_up Relevant message Kommentar
Kommentare

Oscar Montejo Rodriguez

vor 5 Jahren #7

#9
Para nada! Quien ha experimentado puede aleccionar. Es justo eso lo que hago. Trato de darle momentos de calidad. Es una manera maravillosa de crear una conexion especial entre los dos. Con mi padre me pasó algo similar a tu experiencia, se fue hace unos años y, si te sirve de algo, también hablo con el...mucho. Menudas broncas me echa el jodio (alla donde este)...

David Navarro López

vor 5 Jahren #6

Yo he tenido la mayor de las suertes con los padres que me tocaron, Oscar Montejo Rodriguez Aunque mi padre siempre estaba trabajando, y lo veía poco, eso no importaba pues lo compensaba con momentos de calidad. Y no es que jugase conmigo o fuese mi "colega". Era mi padre. Es más, no recuerdo que nunca jugase conmigo ni hiciesemos juntos lo que a mi me apetecía. Pero si me llevaba con él cuando tenía algún trabajo que lo permitía, y yo le ayudaba. En casa también, cuando había que hacer algo, pintar, arreglar un grifo, lo que sea, y yo aprendía de él, me hacía sentir útil. A mis 51 años, siendo que mi padre me falta desde hace 8 años, aún "converso" con él casi todos los días. El hecho de que no vivas con tu hijo te hace las cosas difíciles a ti, no a él. Los niños no acusan las ausencias tanto como los mayores, porque están en otra cosa, en conformarse como personas, buscando ejemplos que admirar y seguir. Ahí es donde les hacemos falta, ejerciendo de padres con amor y ejemplo. La huella más duradera no la dejan las cosas que nos dan aliento, sino las que nos dejan sin él. Si yo sumase todas las horas que pude estar con mi padre a los 9 años, posiblemente fueran menos que las que hayas podido pasar tú con tu hijo. Pero la calidad de ellas es lo que marcó la diferencia. Ya me perdonarás que te hable en estos términos, no es mi intención dar "lecciones". Únicamente me alegro de poder compartir cosas que he vivido y conclusiones a las que he llegado despues de pasarlas muy canutas.

Oscar Montejo Rodriguez

vor 5 Jahren #5

#6
Chapeau, David Navarro L\u00f3pez. Como padre de un bichejo de 9 años, todo lo que has expuesto es una lucha diaria con el,lucha en el buen sentido. Tambien el hecho de no vivir con el hace que algunas cosas me resulten especialmente dificiles, pero si hay algo con lo que le machaco continuamente es el respeto, hacia si mismo y hacia los demas. Gran post amigo!

David Navarro López

vor 5 Jahren #4

#4
Hemos perdido de vista el lugar debido de los niños. Se tratan como objetos de deseo, se explotan, se maltratan. Para muchos adultos tener hijos es una manera de "realizarse ellos", sin pensar que no se trata de los adultos, sino de que están trayendo a este mundo una persona. Los hijos no son algo que nos pertenezca. La vida nos permite tenerlos un tiempo para cuidarlos y enseñarlos, pero no nos pertenecen, no son nuestra mascota ni nuestro juguete. Hace poco me quedé aterrado cuando un compañero de trabajo que hace muy poquito se casó, me explicó porque se habia casado, y porque iban a tener un hijo cuanto antes. La razon? En sus palabras, " mi amigo de la infancia también se ha casado y también va a tener un hijo, y quiero que ambos hijos sean amigos también" Wow. Se puede ser más egocéntrico? Y lo que el niño querrá cuando crezca, donde queda?

David Navarro López

vor 5 Jahren #3

#3
Efectivamente Maria Paz Hueso Luque el respeto es fundamental, pero hoy por hoy es bastante complejo inculcarlo así, sin más, por decreto. Y digo hoy por hoy, porque el sentimiento en el que se basa la actitud del respeto, es el amor, algo que últimamente se ha visto reducido y devaluado en una burda moneda de cambio. Los niños sobre todo, y las personas en general somos adictos a él. No se puede edificar sólidamente el respeto basado en algo inestable como son el sentimiento del deber, o esperar algo a cambio. Tiene que surgir de algo más potente, que nos impulse desde dentro hacia afuera, y no al revés

Mamen 🐝 Delgado

vor 5 Jahren #2

#1
Qué GRANDE eres David Navarro L\u00f3pez! Mañana te cuento más tranquilamente. Muacksss!!

David Navarro López

vor 5 Jahren #1

Lo prometido es deuda, Mamen Delgado @David Martín Alonso, @Miguel Angel Yóbal Cuacua

Weitere Artikel aus David Navarro López

Blog ansehen
vor 10 Monaten · 2 min. Lesezeit

Frankenstein Faith

What is faith? And more importantly, what is it go ...

vor 2 Jahren · 6 min. Lesezeit

What the hurries are hiding

The urgent thing kills us. Its avidity has no limi ...

vor 2 Jahren · 2 min. Lesezeit

Desempleados: Victimas de la automatización?

Muchos empleados observan con horror cuando la emp ...